Hoy Fulánez ha llenado la
bañera de sí, hasta rebosar, y no ha
parado de vaciarse. Se ha ido derramando por sus costados, a través de las juntas de los azulejos, sin
chapoteos, con el silencio descalzo. Un
flujo de sí ha empezado a salir del baño
por debajo de la puerta, como una lengua ciega ha ido recorriendo el costado
del pasillo arrimándose al zócalo, atraído por el rastro de una isla sin mar. Llegó
hasta la habitación de la profesora de mecánica de fluidos, hizo soluble la
gravedad reptando por la pata de la
cama, empapó la espuma de su almohada, inundó la sequedad de las olas de la sábana haciendo surfing con sus ganas hasta
encharcar el contorno de la mujer. Creció como una marea de mil manos , se hizo olas en su rompeolas, jugaron al
Robinson Crusoe como si una semana tuviera siete viernes, y no pararon hasta encontrar el tesoro que, al abrirlo, tiró de la cadena que sujetaba el tapón de la bañera.
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Y todo lo malo se lo llevó el sumidero en el colchón.
ResponderEliminarEfluvios de besos.
Nuda
Un punto de vista muy su_mira_dero
ResponderEliminarBesos que botan y rebotan en el colchón de agua
Qué maravilla...
ResponderEliminar;-)
La música.
es hermosa
ResponderEliminarla música